Dispones de mí a tu antojo
como un
utensilio de cocina
como un despojo.
Alimento el ego en ti de manera cobarde,
e imploro al cielo en tu nombre
antes que sea tarde.
Cual es el secreto
granuja
que me
hechiza como una bruja.
Ajo, cebolla e inciensos
todo eso uso y aun así te pienso.
Faltara
que una copla te nombre
quizá de esa forma sea yo tu hombre.
El cielo a tus pies pondría,
cualquier tarde, noche o día.
Igual tu vida tiene su deber
ver hasta mi muerte todas las auroras y cada atardecer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario