sábado, 15 de junio de 2019

Calles de misterio

Ella, se encontraba de viaje, paseos largos, sola, intentando buscar lo que sentía perdido, lo que sentía que le pertenecía, pero sin saber qué era eso realmente.
Por las mañanas, como a las diez, solía encontrarse dando vueltas por pequeños pasillos en las partes más viejas de la ciudad, en esos lugares, donde se respira la historia antigua, donde el tiempo parece haberse detenido donde los ecos permanecen vivos a pesar del tiempo, y con ese mismo encanto logra transportarnos en una atmósfera, que puedes tocar con las manos.

Una de esas mañanas, en el que el cielo se vestía de algodón, con un encaje perfecto y el sol actuaba de broche en un impecable cielo azul, después de una extraña tormenta, que logro despertarla por su intensidad desmedida y sus destellos de color azul purpura, llenando el ambiente de un aroma, no muy común a flores y esencias orientales, que pudo identificar casi de manera instantánea,...como si me encontrara en otro sitio murmura ella, y respira profundo... un elevado pero suave suspiro que la estremece.

Llena sus pulmones suavemente, como degustando con exquisita dulzura ese néctar invisible, que la arropa tibiamente, cual si tuviera vida. sus pasos la llevaron al diminuto  y redondeado balcón de ese séptimo piso, adornado con hermosas figuras de hierro labrado pintadas de verde ingles y un hermoso pasamano de madera donde el delicado lirio de sus dedos se apoyaba para apreciar la tormenta que se dibujaba en el horizonte, que se perdía tras los cerros de esta diminuta ciudad.  

Sintió frió en sus pies y vio que a diferencia del interior de su habitación, en el balcón, el piso era  de mármol, al apreciar tal detalle descubrió la hermosura del labrado de la verja del balcón en donde se resguardaba y pensó, que labor extraordinaria, cuanto arte tras de esto. Sus ojos también se posaron en una pequeña maceta color terracota que se disimulaba con su diminuta silueta en el rincón izquierdo cerca de la enorme puerta de madera y cristal que ella abrió de par en par cuando se dispuso a salir a apreciar el espectáculo natural que le regalo la madrugada y que ella disfruto plenamente hasta que la lluvia la obligo a refugiarse en el interior de esa habitación de hotel. Parpadea el cielo nocturno, como si un gigante se ocultara tras aquellas montañas que se adentran en esta ciudad, vieja ciudad encantada que mezcla y amalgama recuerdos y hechos de la vida, y las funde en un misterioso y leve lapso de tiempo, que nosotros llamamos vida, y que al igual que un laberinto, nos mantiene durante gran parte de nuestras vidas, buscando el camino que nos libere de ese agobiante sentimiento de soledad que oprime el pecho, que nos despierta, o en el caso de ella, no dejándola dormir por las noches. De pronto un enorme fogonaso se ve tras las nubes, como si un viejo capital marino hubiera disparado desde su viejo barco a algún corsario que se atreviese a piratear. Segundos después aquel estruendo sacude los cristale, hace temblar las paredes, provoca cierta intranquilidad en el ambiente que es acompañado de pronto, por la lluvia que cae mágicamente en la ciudad que ciertamente descansa. El enorme rayo, o trueno hace que a ella se le erizara todo el cuerpo, y hace que busque abrigo, un delicado suéter con enormes botones Bridge que le llega hasta las rodillas.
En esa mañana mágica lo halló, caído detrás de un viejo estante en la parte más vieja de esa biblioteca, que era atendido por un anciano que parecía tener mil años, con tantas arrugas como caminos un mapa, y una sonrisa salida del corazón pero una vos suave y firme que aparentaba si uno no lo viera al hablar que solamente tuviera unos cincuenta años.

Mientras ella levanta el libro que yacía en el suelo, su rodilla se apoyaba en éste cuál penitente y su brazo se estiraba por detrás de la vieja biblioteca que parecía jamás se hubiera sacudido, y cuyo polvo le hizo estornudar. 
Se escuchó a lo lejos la voz del dueño del negocio decir.
Parece que lo ah encontrado, verdad?
Como? Dice ella
No le entendí...
Que parece ha encontrado lo que buscaba, repite.
Nadie se ensucia tanto para levantar algo si no es importante.

Ella le sonríe y responde
si es verdad, nadie lo hace.
Mientras viene sacudiendo el polvo que se quedó pegado en su pantalón blanco y su camisa color crema. Parece que hubiera viajado mucho dice el propietario, viendo salir a está mujer de la nube de polvo, mientras camina hacia el, tosiendo y estornudando.





viernes, 24 de mayo de 2019

Frente a la ventana

Abandonas la cama completamente desnuda 
y dejas ver la sedosa juventud
que durmió a mi lado.
Parada frente a la ventana
 descubres el Elba, lo miras pasar
y ves
que se aleja de prisa sin preguntar
llevandose mil vidas en su camino 
y los sueños, que he de soñar.

Caminas apenas en puntas de pie hacia el pequeño baño
de esta barata habitación que finge ser mi hogar.
Tu rostro radiante da mas luz que ese sol que apenas se asoma,
tu figura deliciosa y tu piel de niña despierta el instinto otra vez.

Corres a mis brazos con pasos cortos, emocionados 
te lanzas sobre mi, riendo, con el canto de mil aves
besas mis labios, acariciándome la nuca, como enamorada sin enamorarte.
Tu mezquino placer, mana de tu vientre cual rocío cuando te acaricio.

Húmedo el lecho, huele a amor.
agónicos suplicios de más, brotan de tu erizada piel 
Que se rinde en mis manos de fuego.
Tomo tus caderas con suavidad, te acerco a mi cuerpo
Tus blancas mejillas, se volvieron rojas, 
como a veces el cielo.
Cae tu cara en mi pecho, dejas
cerrar tus ojos
mientras tu corazón, golpea fuerte igual que el mio.
Quito tu llovido pelo de tu cara, 
tu sueñas quizá.
Las horas pasan a rastras, mientras 
se dejan llevar hacia algún atardecer.
Se tiñe de claridad de luna la oscura tarde
y las estrellas chisporrotean mas atrás,
los sueños que habrás soñado serán tuyos
como mio es mi sueño y soledad.

Hoy solo quiero amarte, me dices
y tu, solo quieres amor
de un amor perdido que se te fugase
que se llevo consigo, tu corazón.






jueves, 23 de mayo de 2019

Incienso, perfume y café

El calor de la mañana es fuerte, busco la sombra de los edificios 
voy camino a su casa, llego... me paro frente, 
respiro, dejo que el corazón se calme 
y empujo la enorme puerta caoba finamente labrada 
que me lleva a las escaleras.
Subo corriendo los veintiséis escalones del impoluto blanco mármol que la decora.
Llego al descanso y vuelvo a subir casi en un segundo los otros veintiséis peldaños 
mientras mi mano se apoya y se desliza en la baranda de madera 
que decora el enorme caracol que me llevara hasta tu puerta.

Llego agitado, respiro el aire casi húmedo de este viejo 
pero inmaculado edificio de mil historias.
Me dirijo hacia tu puerta, el decorado en el suelo, es un jardín de mil flores, 
los zócalos antiguos hacen de vergel, con sus azules y verdes 
que todo lo iluminan sobre estas paredes blancas. 

Tu puerta color madera impecable
me detiene como un coloso.
Mantengo la respiración en calma
te intuyo del otro lado.
Percibo tu perfume que atraviesa la frontera 
de este bosque de cedro que nos separa
cual valle santo del Líbano, que ahora, esta frente a mi.
Suena la campana que anuncia mi llegada
se escuchan pasos presurosos que se acercan a la entrada
en la cual me hallo.

Abres, estas descalza y mi remera te viste
cubriendo hasta la mitad de tus muslos
tu sonrisa fantástica me atrapa
casi rompo en llanto, tu me abrazas
que bien hueles, tengo café... dices
llevándome de la mano hacia la cocina.
El ambiente cargado de esencias que lo perfuman
ese incienso quedo colgado entre nosotros como alguien más.

Giro hacia la ventana que da a la calle 
decorada de tul como te gusta.
el bullicio quedo fuera
solo el silencio es el Rey
el incienso, tu perfume y el café.

Me abrazas fuerte por detrás
quitándome el equilibrio, me giras hacia ti
parada frente a mi, tocas mis mejillas y me besas suavemente
Que te pasa...preguntas, y yo mudo
quien podría hablar ante tanta belleza
quien seria capas de romper el mágico instante
que regala tu voz.
Mis veinte quedaron atrás, pero tú
tú apenas caminas en ellos.
tus pies, tus pies son tulipanes 
que pisan esa alfombra que los besa a cada paso, 
tus pies son tulipanes, engarzados como joyas 
a esos tallos maravillosos que son tus piernas 
que llegan al cáliz sagrado debajo de esa remera blanca.

que hermosa eres...me digo
Revuelves el café, 
levantas tu mirada, 
levemente llevas tu pelo llovido en la lozanía de tu cara
hacia atrás con un suave movimiento de tu mano. 
Que te pasa...preguntas nuevamente...que te pasa
Te miro,  y eres primavera, eres la plenitud primaveral
casi no puedo describir tus manos...
no puedo describir tus mano...
Esa cinta que rodea tu muñeca 
a la cual le escribiste mi nombre
desvía el pensamiento...y te miro
como no mirarte, y tu me sonríes
sigo callado...
Las ansias de la mañana al despertar
mi corrida  por tu calle hasta tu casa
mis saltos en la escalera
mi respiración agitada y todo eso
igual así... guardo silencio ante ti
guardo silencio.
mientras aprontas el café, no hago mas que contemplarte
tu perfume, el incienso y el café son testigos
en una mañana que sera eterna
tus labios que dan frescor y ya despabilados
me sugieren pasiones y deseos.

Tu pelo vuelve a llover sobre tu rostro 
cubriendo tus ojos negros y la palidez lunar de tu cara
miro tu boca, tu piel, que resplandece
ante mi como la aurora.
Si buscaba el paraíso lo halle aquí, ahora mismo
no se si la mañana le presto al momento 
o si fuiste tu, quien  presto a la mañana.
Lo cierto es, que esta eterna época
me la regalaste. 






viernes, 28 de diciembre de 2018

Cuando nos demos cuenta

Tiembla el miedo y la soledad
siempre que tu apareces.
Como la madrugada tiembla
ante ese sol que odio a veces.

De ti... de ti hoy no tengo nada.
No puedo vivir sin ti...no puedo
intento escapar de tu recuerdo
y se siente como arena movediza
me hundo aún más, aun más.

A veces 
quisiera contarte 
de la eternidad de los días, 
de la pasmosa eternidad 
que hace de los días una carga. 

Quisiera por momentos, 
solo dormir o no amarte, 
aunque en el flagelo de tu recuerdo 
viva la dichosa alegría.

Se que no moriré a tu lado
eso ya es un hecho,
pero como se lo explico a mi alma
que explota en mi interior por ti.

jueves, 27 de diciembre de 2018

Aún?

¿Aun querrás que te quiera?

Olvido, doloroso y presente olvido
eres una herida colosal que mata
que no permite pensar, que ahoga.
Distancia fútil, incalculable y egoísta
trasciende tu impalpable herida
toda distancia, lejanía, vida y muerte.
¿Que nos impide ser, o volver a ser?
Muelle de madera quema mi espalda
al caer mi cuerpo, miro el cielo
agua que corre bajo él y toca mis
píes exhaustos tras el ayer perdido.
Amanece, y el mutismo que finge
se adueñó del reflejo en el cristal que cada mañana le roba a mi cuerpo su esencia de vida,
sus ganas, su espíritu, su todo.
Pero volver, es la condenada pregunta y la razón hoy
de mi vivir, de mi morir.

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Marejada


Es con ella con quien compartiría
el resto del camino
Lo que reste de camino...
Ahora soy esa barcaza
que permanece sobre la arena
esperando que las aguas de aquel extinto amor, la pongan nuevamente sobre la ola de la esperanza.
La marejada indomable se retrasa
y elude a esa playa que espera impasible la frenética vos del corazón.
Crispada ola se pasea distante y fría
como el asar que puede tocarte o no.
La brisa marina matinal
golpea estribor y descascara
el grueso maquillaje que le pinta.
El tiempo transcurre como siempre pesado y lento.
Lejos del mar y poco a poco
la quilla se hunde de lado en la arena, como si fuese un esqueleto que se durmió cerca los juncos donde los cangrejos con sus enormes pinzas juegan a la guerra.
La virazon llegara sin dudas
el viento marino traerá la marejada que inundará la orilla y hará navegar otra vez en sus aguas
pese a que hoy, en este desierto a orillas del mar
me muera de soledad.

sábado, 22 de diciembre de 2018

Sin palabras y sin ti

Dejaré, que hoy se vaya este día
que me a alejado tanto de ti.
Buscaré, en mis sueños
esos, que siempre olvido al despertar,
tu mínima presencia.
Caminaré, con el rumbo fijo puesto en ti
sin buscarte un solo segundo.
Y cuando la sed que brota de mi ser
sea casi insaciable,
beberé el agua de tu recuerdo,
para de alguna manera hallar calma en el espíritu.
Menguante luna por momentos,
remolinos de viento en mis pesares tu ausencia, que huye en silencio cuando busco alrededor, la clarividencia de ese futuro que es presente hoy, y que no te encuentra aquí.
¿Como sera la eternidad sin ti?
Ahora, se despide la tarde
que ya le dio hace un buen rato paso
a la tortuosa noche, que como lobo
a la luna, se lamentara con
desgarradores aullidos que brotan
de mi alma.
No hay mas silencios
que los que me robo tu abandono
que se oculta sutilmente en mi culpa.
Sellare, en el libro de tus memorias
la bendita alegría que tu ser
le regalo a mi ser y a todos aquellos
que me rodearon, mientas la mariposa de tu amor volaba a mi alrededor.
Dorado amanecer será
y la eterna primavera, tocará tu piel. Llevará encendido fuego, al corazón que apenas late, la melodía dichosa de todos los días por venir.
Se esconde en este mismo momento, en mis labios apretados entre mis dientes, palabras que solo a ti podría decirte.
Mientras llueve en mi habitación
y te recuerdo, mis sabanas se cubren de infinitas perlas que sólo llevan tu nombre.

sábado, 15 de diciembre de 2018

Creí

Creí podría ser para siempre
y para siempre es mucho tiempo.
Deje en la noche que se escapo muda
la vanidosa sensación de libertad
y le rasguñé al corazón los últimos
recuerdos de sus latidos sobre mi
pecho.

Hoy, o el resto de mi vida, dije...
Y sus ojos brillantes encandilaron al amanecer, ese que se pierde en la mañana.

Me atreví a entrar solo allí
en ese sitio que era para nosotros dos
 subí uno a uno los escaños pero jamas aparecisteis, jamás.

Las sabanas no olían a ti
y no probé aquellos caramelos
la luz permaneció intacta y la música
te cantaba solo a ti.

No tuve sed, porque no hubo amor
el viento helado no fue necesario
y al hallarme solo allí me dormí soñandote, soñandote, soñandote.

Pero llegó el alba, el bullicio, todo
y debí de irme, y quien ayer nos observaba, solo me vio pasar. y guardo silencio al verme.

Nadie me despidió
solo ese dolor en el corazón
me acompañó como una enfermedad, y solo volví a casa.

viernes, 14 de diciembre de 2018

A la espera

La blanca magnolia
se marchita en la rama
mientras espero verte pasar
y el veneno del tiempo
fluye por mis venas
matándome poco a poco.
Del cielo
como lágrimas de tristeza
toda el agua ha caído sobre la tierra
y los espejos de fantasía
te buscan frenéticos.
La jauría en mi interior
desborda en pensamientos
el frío amanecer se ve a lo lejos
y queman en mi pecho
las duras palabras de un adiós.
No cambia de parecer el corazón
así como así
ni de un momento a otro
porque la flor es semilla primero
y luego es perfume.
Cae aún la lluvia
y empapó a la noche
que me torturó
quitándome el sueño
iluminando fugazmente el silencio.

jueves, 13 de diciembre de 2018

Eterno momento

Robóle el cielo al fuego la llama
que anoche en la solitaria lejanía
entrególe tu cuerpo a mi cuerpo
mi boca a tu boca con un suave rose
que asemejó un choque dl almas.
Entre sabanas de verdosa armonía
quedaron por siempre las noches
que otrora nos distancian y mueren
bajo la pálida pena de tus ojos que vierten cascada y se alejarán como entonces a tu desierto.
Lucharán en vano el día y la noche
y se encontrarán a veces sobre mi
pero la brisa que nos tocó y esa
agua en la orilla que beso nuestros
pies
quedan para siempre en nosotros.
Sobre el lomo salvaje de aquel caballo
se posará el atardecer de nuestras
vidas, y Maria seguirá siendo de la
imaginación la esperanza que
quedara guardada para siempre
entre tu y yo.

viernes, 7 de diciembre de 2018

Lejos de lo real

Que lejos de la realidad estamos.
Mientras el sol...
Mientras la luna...
Mientras el reloj... Sigo viendo...
que lejos de lo real estamos.

Llenan las olas
bajo el astro, la playa
y en la noche oscura
las estrellas, el cielo.

Llena de flores
el parque la primavera
y de bellos recuerdos
a mi mente tu recuerdo..

Pero el día
transcurre desierto
y los segundos
caen dentro de ese cuenco de cristal
que los aprisiona
en tanto con un exacerbado esfuerzos que agotaría al mismo atlas, yo busco liberar mi mente de ti.

El postre

No se podía oír nada en absoluto.
Los comensales, después de disfrutar su cena, se volvieron locos, y soltaron de su boca, risas y excesos, que contagiaba toda la escena, como la acuarela contagia del pintor, sus sentimientos, sus temores, su felicidad.

Ella, parecía ser la reina de ese momento.

El sol caía sobre su cabeza
como cae sobre el desierto
y su pelo dorado como la arena
no dejaba de ser quien imponía las reglas.

Su boca
saborea la deliciosa pieza de postre que cual cáliz yace sobre la loza redonda que lo mantiene a salvo.

Su boca, un deleite para mis ojos sucumben ante el manjar.
Su lengua suave y fresca se desliza sutilmente entre sus labios nuevos que tientan a los mios, como ah de tentar al pirata, un navío a la deriva.

La diminuta cuchara, sigue postrada cerca del plato blanco, y su mano que debiera tomarla, se acomoda debajo de su pelo de oro, que cae cual cascada sobre sus hombros y con un delicado y sutil movimiento ella calza tras la perfecta oreja, aquel ramo dorado, que descubre su nórdica belleza.

Toma el utensilio color plata, que acomoda perfectamente en su mano derecha, y corta ese postre helado, que cae en su boca como un beso, a la vez que sus labios se abren implorando cual amante sedienta de pasión, que ese dulce delicioso, entre suavemente y se disuelva en su boca.

Sus ojos buscan la complicidad de los míos y en su cara se dibuja una pícara sonrisa, mientras sus ojos apasionados se dejan caer cual invitación sutil que silencia el instante mismo.

domingo, 2 de diciembre de 2018

En el paredón

Huelo aquí,
en el eterno y agreste paraje
de mi cama vacía
todos tus olores.

Y disfrazo
en la sobriedad de esta noche
vana sin ti
todas mis angustias.

Sin piedad,
se clavan en mi corazón como dagas
todas las puntas
de cada una de las estrellas
que brillantes reinan en el
firmamento.

Extraño
todo aquello que odiaba de ti
todo lo que me regalaste
todo lo que conquisté
todo lo que hoy acepto
haber perdido.

El puñal de tu mirar

Las caricias que corren por detrás son la mascarada que envuelven el veneno de tu adiós.

Mirta,
como dueles,
como dueles,
como dueles.

Muero en ti
cada vez
que el sol
toca el horizonte.

Vivo en ti
siempre que la aurora
llama con su fuego
a las puertas del amanecer.

Pudo el mañana
que nunca me hallará
en tus mañanas
hablarme al oído
mientras como la vida
que se le escapa al convaleciente
se le va sin que éste,
pueda resistirse
al agónico camino del olvido.

martes, 27 de noviembre de 2018

Ensoñación

Tienes una ensoñación poética en tu semblante, que discurre como el viento sobre las olas, como las nubes en el cielo, como una caricia deseaba en la piel
Cual carta de amor, tu perfume suave y eterno, se impregna en el recuerdo de esas letras por leerse que palpitan dentro del diminuto sobre color arena, que aguarda sobre la mesa del salón.
Una mezcla de sal y azúcar cruza por debajo de la sombra del ciprés, ese que alguna vez tus inocentes manos plantaron en el patio cercano a la entrada de tu casa junto a cerca de madera en la cual se apoyaban tus manitos  para dar tus primeros pasos, tomada de las manos de tu papá.

Luz divina

Atravesé el umbral, cruce la puerta que me aleja de todo y hallé en la enorme y enredada maraña de momentos vividos, un pequeño y diminuto trozo de recuerdo, que brillaba como el oro, entre todas las cosas que quedaron guardadas en mi memoria... mi niñez quizá, un amor, la soledad, un abrazo?

Caen suavemente mis párpados
e inmediatamente fluyen
cual cometas
en la inmensidad del cielo nocturno los recuerdos a mi mente,
como reclamando el tesoro
inamovible de aquella felicidad
que supo en el enmarañado sin fin de momentos ser magna estrella que atravesó las penas y se hizo luz en este fugaz pero eterno momento.

domingo, 25 de noviembre de 2018

Nos hallamos

Caminé,
así como el sol
camina en el cielo,
y, como eras el horizonte
al atardecer, llegue a ti.

Desnuda por completo
la noche llego
y acusó a mi baja guardia
la soledad, sin tus besos.

De prisa
volvió el amanecer 
escondiendo
en su fulgurante luz
todas las caricias que no te di.

Disfrutamos
el amanecer y el atardecer
olvidándonos del sol en lo alto.

Disfrutamos
la niñez y la vejez
olvidándonos por completo
de la vida.

jueves, 22 de noviembre de 2018

Bella mañana

Mis ojos permanecen cerrados, el sol desde el oriente se acerca con su flama eterna. Por la ventana la brisa se cuela por debajo de la delicada tela de la cortina blanca que ondea como si tuviese vida.

Te oigo a mi alrededor, siento tus movimientos, puedo saber que haces aun sin verte. Mis ojos permanecen cerrados  como si durmiera, pero te oigo a mi alrededor. El sol lucha frenético por atravesar el umbral que da al exterior.
Tu aroma me alcanza como un tibio beso, te siento acercar, y mientras eso, tus dedos delicados caminan por mi piel, que se estremeció al contacto con la tuya.

Despierta dormilón dices con dulzura, aun sabiendo que ya estoy despierto...despierta, mira que bella mañana nos regalo el universo.

Caes suavemente sobre mi, algo así como cuando la ola cae sobre la arena y la moja. Tu orgullosa belleza se rinde, como la sed al agua. Vuela leve la cortina que simula ser viento y nos da el sol en la piel nuestra que brilla como el oro por tu sudor y el mío.  Se  oyen pasos fuera, y  una puerta se golpea, nos miramos y sonreímos, nos dijimos tanto en esa mirada. Caes rendida en mi pecho, como naufrago en la orilla y descansas.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Todas las veces que morimos

No son aquellos, los mismos
que cargan mi ataúd
cada vez que muero.

Son dolientes diferentes
que acompañan la negra caravana.

Otras caras, otras lágrimas
otras gentes,
que se ven con asombro
por primera vez.

Otras vidas en mi vida
que inundan e iluminan por momentos la fragilidad del amor.

Se sorprendió esta hora,
por las miradas, y cada paso que me acerca a la fosa sale de mis labios, otra vez muriendo...

Por algún tiempo, se olvidara de mi la risa, mientras me oculto tras lágrimas invisibles que caerán suavemente como lluvia.

Y en esta lejanía algún día volverá a salir el sol, porque también el día muere y nace y la noche escapa y también surge, nace, vive...

Aunque ayer,  tras aquella coraza inexpugnable, hoy me siento mas vulnerable que nunca...
Por eso cada vez que pierdo muero y cada vez que te encuentro, hállo en ese encuentro, la eterna razón de vivir.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Ven

Ven, ven a mi pecho.
Hazlo latir nuevamente.
Da de tu amor, para que fluya vida en él.
Bebió las ansias del rocío
y sació de aquel ayer, toda su sed!
Encontró en su oscuridad la luz esa mirada, y fue testigo silente de mi muerte, otra vez la noche.

Fugaz, si...fugaz fue el brillo de tus ojos en mi vida.
Como fugaz la aurora en tus brazos.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Esta tarde de ayer

Una a una
las pequeñas gotas de agua
llenan ese cántaro que hace nada era barro, y hoy contiene milagro.

Uno a uno
los pequeños granos de arena vacían el tiempo futuro que vemos convertido en pasado ante nuestros ojos aunque estos desborden pena.

Ahora
lluvia...que brota de sueños
tus latidos.
Ahora
sol...que tu piel hace
de la mía verano.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Quiero que sepas, que por ti... muero

Cuando la luz del día se oculta
bajo niebla nocturna de tu olvido
yo muero.

Cuando la voz de tu mudo silencio
ataca a mi corazón lleno de ti
también muero.

Cuando te sueño
como anoche te soñé
y despierto vacío de tus besos
muero igualmente.

Cuando camino en tus calles
y en penumbra vuelve la soledad allí, también se que muero.

No cobija el alma
la ausencia de ti un solo instante
más, que la apacible angustia
de no tenerte.

martes, 30 de octubre de 2018

Emociones

Son incontenibles las emociones siempre que pienso en ti.
Me pregunto a cada momento
que es de ti, tan lejos de aquí.

Yo quede en el blanco y negro.

Destellos desnudos de luz brotan
como perlas brotan de mis ojos.

Parecen encallados tus pasos 
como barco que ladeó en la orilla.

Ya no me pertenece
el brillo de tus ojos
Ya no me pertenece
el dulce carmesí de tus labios.
Ya no me pertenece
el aire tibio de tus suspiros.

sábado, 27 de octubre de 2018

Viejo

A veces cuando nos dicen cada tanto
uno se pregunta, ¿cuanto tiempo es?
Cada día es cada tanto.
Cada tanto es cada día.
Entonces,
cuando cada tanto vienes
a mi memoria,
se que es, cada día.
Agridulce era nuestro encuentro
como agridulce es hoy tu ausencia.
Tus gigantescos pasos
no fueron guía.
Tu solitaria trasnoche
embriagó tus míseros sueños,
y fue ancla  que hizo se hundiera
la poca esperanza que nos unía.
Tu presencia vaga, a veces distante
como lo son las estrellas o el ayer.
Tu voz recia, fuerte
vive en el eco y su memoria
resuena en el adiós.
Cava hondo en nuestro ser remembrar
aquellos pocos instantes que nos unieron,
pero aún así, cuesta dejar pasar ese oro en polvo entre mis dedos.

lunes, 22 de octubre de 2018

Al otro lado de ti

El amor es un puente
que hace de la eternidad un instante.

Con el, disfrazado de olvido
huyen como torbellinos las penas.

Se afana y empodera el amor
cual ola, ante el diminuto barco de papel, que  orgulloso surca los azules  e infinitos mares, igual que la gota de rocío camina leve en el delicado tallo del lirio.

Eme aquí, a veces
suplicando al cielo
otras veces no, y sin embargo aunque en nuestra huella se tatúe mi silencio, sigo soñando en tu amor.

viernes, 5 de octubre de 2018

Soy

Soy

Solo suspiros
tras tus huellas.

Soy

Solo fango
después de la lluvia.

Soy

Cadena montañosa
solitaria y fría.

Soy

Un día cualquiera
que se pierde y se olvida.

miércoles, 3 de octubre de 2018

Temor

Que raro y triste se a vuelto el mundo
pues ahora me gustaría observarte
si, observarte 
por la rendija de la cortina 
que da al patio de tu casa.

Verte en silencio
como siempre lo hacía.
Ver tus gestos, tus expresiones
y si fuese posible el milagro 
en  ese momento, ver tu sonrisa.

Y si de pronto adviertes mi presencia poder sentirme en paz
teniendo la certeza 
de que no lo tomarías a mal.

Pero, en esto se convirtió sociedad 
en piedras en el camino, en escollos, en baches llenos de desconfianza y pavor.

Así que deberé quedarme con las ganas, de atravesar el umbral de tu hogar contemplando a la distancia la clara figura de esa ausencia.

No hay a donde ir

Contemplo desde aquí el horizonte.

¿Porque nuestros pasos
que se pierden en el camino
dejan en lo imborrable sus huellas?.

      Me asombro, de niño y adulto.

¿Seremos, solo compañía
del solitario, que bruma sus días en desesperada búsqueda de un tesoro que no existe?

         Me recuerdo inocente.

¿Donde dejé mi corazón apasionado que de risa alimentaba mis mañanas y se mezclaba con los otros 
en el patio de la casa?

          Miro mis pasos al andar.

¿Cobijo es esperanza de porvenir, o es simplemente una quimera que busca en la tibieza, fuerzas para llegar a la tumba?

                      Ocaso

¿Será que somos la creación y el fracaso de alguien más, o esta miseria es todo lo que somos y seremos para siempre?

Eh decidido volver a la inocente voz que llamaba mamá, para comprenderme de adulto cuando era niño. 
Y desde allí, grabar en mi memoria como prohibido, todo aquello que alguna vez, pudo hacerte dañó.

No importa donde queramos escondernos, estamos y estaremos  aquí y ahora por la eternidad
y eh comprendido con los años
y la vida, que en ese huir, no hay a donde ir.

domingo, 30 de septiembre de 2018

Tarde de domingo

Ya no quedan fuerzas.
Ni queda dolor.
Tampoco camino por transitar.
Ya no quedan huellas.
No hay flores.
Se olvidaron los jarrones para ellas.
Hierba, y rocío, lluvia, cascada y miel
Tibios senderos del alba todo se perdió tras de ti.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Poesia perfecta


Se arrastra la punta del lápiz
sobre la linea del renglón que simula la frontera que no debe ser invadida por el carbón milenario que lo raya con ingenuas ansias y palpitante sentir.

Temblorosa la mano que le sostiene brinca en el papel, impulsado por los recuerdos que le brotan al alma cortando los cabos que mantienen a esas lágrimas,
amarradas al muelle de sus ojos

Te diría si aquí estuvieses,
ven mira, mira el increíble espectáculo de color de las hojas que caen de esos arboles,
mira, como se desnudan sin miedo,
observa como se despojan de sus vestiduras ya caducas.

El prado se tiñe en café,
y el verde camino al azar que cruzan mis pasos se abriga efímero tras de mí.

El viento suave de la tarde
le roba sus prendas y las arroja
al aire, desparramando su oro
cual hombre rico, que a sabiendas
de que se a ganado un lugar en el cielo, se despoja a manos llenas
de sus riquezas.

Así es el otoño.


sábado, 15 de septiembre de 2018

Cautivo de la libertad

Allí, justo allí,
en la cornisa de la soledad
pienso solamente en ti.

Allí, en ese mismo sitio
donde los vientos clavan olvidos 
pienso solamente en ti.

Allí, colgado de mis sueños 
pendiente de tus horas
sediento de tus besos
pienso solamente en ti.

¿Que hechizo transmite tu alma
que bruma consiente
mis fatídicos pasos
que apresuradamente
llegan y desbordan el peñasco?

Da igual, cual de los cuatro elementos 
yo deba transitar
tú, siempre estarás del otro lado.

Si eres viento, eres espíritu
y no podría jamás tocarte.

Si eres agua, eres mar o río
y sólo podría transitarte,
o ahogarme en ti.

Si eres fuego, mi piel
quemarías eternamente
y tus caricias, serian en vano.

Y si eres tierra, solo la muerte
me uniría a ti
y lo sublime de ser hombre y amarte
se convertiría sólo en polvo.

jueves, 13 de septiembre de 2018

Razón de vivir, tú

Como late mi corazón
porque en este único instante
para siempre, siempre
serás mía, y sólo mía.

Aunque la tempestad mañana
se haga dueña de todo,
y aunque como en mis pesadillas
tu te vayas.

Este momento es mio,
del cielo y del tiempo
aunque te fuistes ese eterno momento
será siempre, siempre,para mi.

Duelen las horas todas
aquellas en las que llegas
y aquéllas en las que no
duelen más aún.

Eres mi eterno retoño
que frágil se diluye en mis horas
pero gobierna con eterna disciplina las pesadas horas de tu ausencia.

sábado, 8 de septiembre de 2018

Te propongo

Te propongo
un viaje de algunas horas
que calme tus penas
y de paz a tu aurora.

A algún lugar apartado
donde el cielo se hunda en la playa
en algún lugar de ensueño
donde nunca  has estado.

Te propongo un sitio
donde  el agua bese la orilla
donde el sol reine en tu cara
y la brisa nos de su sonrisa.

Algún lugar
donde no pasen las horas
donde tu mirada de ángel
se pierda en las caracolas.

En un sitio
donde puedas soñar
y tu alegría siembre promesas
que nadie nunca pueda olvidar.

Te propongo un viaje
a lo mas profundo
de mi corazón.

jueves, 30 de agosto de 2018

Mi vida

Que pasa con el tiempo,
cuando te espero, te espero,
y te espero.?

Como transcurre el tuyo,
mientras el mio
se acaba esperándote?.

Vuelve a amanecer
la vieja y solitaria noche,
que se disolvió en mi tristeza.

Llega el alba otra vez
y el amargo sabor
del mundano café
anida, desprovisto de palabras
que latentes e hirientes
recorren las aristas puntiagudas
de tus mudos labios
que en éste crepúsculo
dibujan mis ojos.

Vuelve a amanecer
una y otra vez.

Y otra vez se repite
como cada día
la espectacular danza.

El cielo
"es el escenario"
el sol que nace
"la vida"
los árboles al aire
"la música del alma"
y las tres, eres tú.

¿Donde guarda el tiempo
nuestro tiempo perdido?

Sabrá el tiempo, que aunque no lo hayamos vivido ese tiempo nos pertenece?

Será capas de devolvernos algo
que el cree jamas nos perteneció?
¿O será tan arrogante como nosotros, y preferirá morir en una absoluta ignorancia sin que nuestro recuerdo lo mencione?

viernes, 10 de agosto de 2018

Que tonto de mi

Que tonto de mi creer

en el destierro de tu amor

en el exilio se tu alma

en el olvido, de tu recuerdo.

Caminé sin saberlo
en él imperio que lleva a tu puerta
y me refugie del tiempo pedido
en el aliento tibio de su beso.

Que tonto de mi creer

que el pasado se olvida

que el mañana llegaría

que el ahora duraría.

lunes, 6 de agosto de 2018

¿Que es rendirse?

Son las seis de la tarde.
Estoy solo con mis pensamientos.
La noche y el día
se encuentran a medio camino
cómo si fueran dos amantes
sólo se ven unos segundos
en los que se acarician las manos
al cruzarse.

Hace un año ella se fue
y aun le añoro.

La busco en mi silencio
como el errante en el desierto
busca el agua.

Pero no hablaremos de rendición
no se lo que significa ese sentir.

Le espero cada día y cada noche.

La abrumadora soledad pasea
por cada habitación de la casa
vacía de ella.
No me asusta, ni se da por vencida
al igual que yo.

La penumbra, cae sobre todo.
En mis ojos, parpadea su recuerdo.

Frente al hogar,
la tibieza del fuego me acoge,
me brinda su calor y me duermo.

Cada mañana
mientras sol se despereza
en el lejano horizonte
y se zambulle en su rojo amanecer
mi mente la trae aquí conmigo.

Despierto, y me quedo en silencio
la veo dormir con inocente ternura
mientras con suavidad
mis dedos apartan su enmarañado
pelo negro de su cara de luna
y tímidamente
rompe mi beso en su mejilla
se alborota el sueño
de ese ser angelical
que imagino a mi lado.

No está aquí conmigo ahora
pero sí, está conmigo ahora.

No me siento solo 
porque ella vive en mi corazón.

No estoy solo,
porque nuestros senderos
tienen como destino
nuestras almas.

Le buscaré eternamente
en los recónditos sitios de mi
imaginación
donde ella siempre ah reinado
donde por siempre, le seguiré esperando.

Porque en esta batalla de distancias
nadie debe rendirse.

lunes, 23 de julio de 2018

La piedra y mi nombre

Sobre el mármol blanco de mi mausoleo ojos cerrados le espero.
A ella, a aquella, dueña de mi destino.
En mis manos, rosas negras que se marchitan como los años en la piel.
En mis manos, tiemblan espinas que el tallo de la flor de aquellos años perdidos se clavaron en mis dedos.

sábado, 7 de julio de 2018

Lluvia

Llueve...
Las heladas gotas de lluvia que caen azarosas sobre mi, le dan cierta calidez al pensamiento que te evoca con cada una de esas gotas que al chocar en mi cara simulan tus besos.
Serena y despistada surge como fantasma alguna pícara y salada lágrima que se mezcla con la dulzura suave de la lluvia que me baña, y la siento caer en mis labios y cuál guardián de un recuerdo esa lágrima explota en mi boca acusandote a ti.
Sin truenos ni relámpagos, sin rayos y sin viento cae la lluvia apresurada a besar la tierra, sin reproches ni recuerdos, sin orgullos ni recelos se unen.
Hoy no he visto a nadie
y nadie me ha visto.
Como aquella raíz del árbol cortado, vivir por vivir.
Sigue el mar que vive efímeramente en las nubes cayendo sobre mi,
aunque no llueve ya.
Soñaré en tus brazos otra vez cuando la calidez de mi hogar sacuda de la pared la fotografía que se petrificó con tu ausencia.

domingo, 3 de junio de 2018

Magna presencia

En que tierra 
se posan tus pies
que de la noche se apoderan, 
que de algún sueño se adueña
y que de suspiros se inflama. 

Que dejas tras tu espalda, 
que mata al camino de los pasos que aguardan en tu horizonte. 

Saltan las aves al cielo 
y en su aletear vuelan suspiros cuando tu mirar 
busca la tibieza del beso 
que alguna vez 
quedó en el fin de la tierra que es hoy morada seca.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Una noche de cielo

Cabalgan lejos las estrellas en la inmensidad
los sueños revolotean entre las manos
que acariciaron cual seda tu mágica piel hoy de ángel.

Broto sin raíz una vez el deseo que se dejo llevar
y como alondras en el aire suplicó certezas de primavera
cuando la vida floreció dejando ausencias y tristezas.

Libre cual roció eres hoy, como un rayo de sol o una sonrisa
sopesan las horas en tu eterna ausencia mientras los días que duelen
me guían paso a paso en busca de ti.

No sera capaz ni la muerte de hallarnos en el mismo lecho
cuando de miedos mis miedos a tientas te busquen en mi soledad
 perpétuo el anhelo quedará en mis manos, y buscare las tuyas en la eternidad.

De mis entrañas  broto el dolor por tu partida 
y muchas veces creí enloquecer, al darme cuenta de que tus ojos no son mi guia
al enfrentarme solo a este inmenso amanecer.







jueves, 26 de abril de 2018

Casi las cinco

Mira la hora 
es tarde ya 
y aquí estoy 
dando vueltas 
y dibujando 
letras en el papel
ni te imaginas 
las ganas que tengo
de verte aparecer.

Ciego 
en nuestro mundo real
viendo la ventana mágica 
que parece poderlo todo 
y sin embargo, tu no estas
aunque de rodillas le pida
aunque busque y busque
vos no estas.

Cierro los ojos
que se estrellan 
con la frivolidad 
y la oscuridad 
de mis parpados 
y te imagino dormir
te sueño dormir
te veo dormir
y esa felicidad
me ayuda a descansar.



miércoles, 25 de abril de 2018

Benditos tus ojos

La mañana se derramaba tibia y sutil
tus ojazos castaños, brillaban como el sol.

Como olvidar ese momento
si estar frente a Dios, no hubiese sido más sublime.

Tu y yo, solos por primera vez 
mientras la lluvia salada te mojaba la cara, tu sonreías. 

Aquel recuerdo a la distancia
pesa hoy sobre mi, como todo el cielo.

Pesa, cual nieve al caminante
o el ala herida al ave que migra.

Pesa tanto cada momento que mata
es morir de sed a la deriva en el mar.

Me miro, y veo una roca, algo muerto
aunque suenan las teclas bajo la yema de mis dedos estoy sin vida.

Mírame, observa,  como el espíritu sublime en mi piel
se desvanece por falta de la magia, esa magia que eras tu.

Se arruga mi sonrisa y se seca el corazón por falta de latidos
pasos sin vida se arrastran en la sombra curiosa que deja mi ser.

Oyen mis oídos la melodía deliciosa 
que el carmesí de tus labios, trajeron hasta mi.

Y moribunda la sonrisa perenne, se le amotina a la vejez imaginando esa niña 
que prometiste darme algún día, aun yo sabiendo, que cruzabas los dedos. 

Cuanto dolor puede provocar  recordar algo un solo segundo
pero cuanta dicha le provoca a mi anima, ese mismo recuerdo.

Se alejara cada vez mas de aquí, aquella algarabía de la niñez
que dio felicidad tal vez, a la blanca sonrisa de mamá.

Se convertirá el árbol en fuego para calentar mis viejas manos
y serán padres los nietos, que jamas eh disfrutado.

Quizá, tal vez, no lo se, lo que si se, es que le ame
si... le ame como a nadie y así moriré amándole.

Como muere gota a gota toda la nieve de la montaña
o simplemente, como muere el verano, viendo caer las hojas.  
  


martes, 24 de abril de 2018

Sed

Sed

claman los labios
el agua de los tuyos
así, 
como clama la noche 
los ojos vidriosos del poeta, 
o la Luna ser entregada
por el amante que la obsequió cual trofeo

sed, 
y el agónico suplico se eleva hasta los dioses del Olimpo,
quienes Deliberantes sueltan el milagro y la aplacan.

domingo, 15 de abril de 2018

Inocente boca


Como quien ve nacer una estrella
hoy volví a ver tu sonrisa.
Nos pasamos el día hablándonos
con canciones como ayer
Que estas y que no
que estoy y no.
Recurrente ola en el mar 
que toca la orilla 
Tremenda realidad 
que nula los sentidos 
que absorbe, como la tierra el agua
 todos los deseos 
que hoy tras tu boca 
otra vez se fueron.



jueves, 22 de marzo de 2018

Muere él verano

Se acortan los días o su luz
la hierba se viste de café y oro
las horas se desvanecen una a una
se desgranan frente a mi como castillos de arena.

Este joven en silencio camina sin prisa
pero su aroma y presencia se avecinan
el ave se dispara al cielo en busca de refugio
y las hojas perennes no se inmutan por nada.

Cielo celeste el mio, por donde lo mire
verdes distintos los campos y bosques
frías y cálidas mañanas el mismo día
y aquí en mi refugio, digo sin mas 
bienvenido otoño.




A la deriva el alma

En la oscura bondad de la noche, 
camina bajo el velo impoluto 
de la negrura siniestra y absoluta 
La luna.

Navega el espíritu de la barca 
que transporta en sus entrañas, 
los flagelados despojos del alma 
que una vez le amaron, como jamás se amó.

Cual saeta sin diana 
se pierde en la inmensidad desmedida del tiempo
y cual cometa en el cosmos, deja su estela sin rumbo
mientras se incrusta tan dentro de la soledad
que esta huye de miedo, avasallada de ese sentimiento.

Cae de algún olímpo la bruma 
que se desvanece en el juvenil paisaje 
cargando en si, la queja lejana
buscando el muelle de sus brazos.

viernes, 16 de marzo de 2018

Tal vez

El viento es propicio

Las olas..
se elevan por la popa
nos empujan hacia el Oriente.

La Luna

nos guía en el cielo nocturno, 
y las estrellas 
parecen saludarnos 
mientras en los valles, 
la bruma que se eleva como nubes, 
acarician sus laderas.

Viento húmedo 
que cobija las almas 
que sustentan el fuego 
en el interior de tu montaña.

Viento pasivo y loco 
rompes la vela que me navega 
que me impulsa hacia el destino
que no es de nadie.

Quiero

Quiero

de tu boca beber el vino
que de la uva mana.

Quiero

de tus ojos la estrella
que me asombra cada mañana.

Quiero

en ti verter los besos
que guarde desde niño.

Quiero

tenerte a ti mujer.

Rayos de sol

Se cuelan desganados por la ventana de la casa
algunos rayos de sol otoñal
que se desparraman también
en el suelo beige que pisan mis pies al ducharme.

Caminan por sobre mi
en el azul del cielo las nubes
que como angelical señal
imploran, imploran, imploran.

Suspiros profundos se suceden
mientras sólo puedo pensarle
mientras el agua tibia cae
como cascada sobre mi,
mientras le deseo, mientras la
siento, mientras la espero.

¿Que embriaga mi corazón?

¿Acaso es su risa ausente?

Por demás...
el bosque llena de perfume la casa
como su cuerpo un día
lo hizo con mi cama.

Ahora...
el silencio reina
y es quien retumba
en éste cementerio de amor.

Sobre la mesa de noche
la miserable imagen del jardín
se pudre, en el agua marrón
de una botella, que bien podría
convertirse en portadora del mensaje
que nunca saldrá de la habitación
y morirá en mi memoria
como si jamás hubiera tenido la intención de entregarse.

Pálido, y semi desnudo
salgo de la ducha
dejando tras de mi
las huellas húmedas en el suelo
implorando escuchar su voz diciéndome
estás mojando todo.

Camino hacia su encuentro
hacia esa habitación
en donde yo, la hacia mía.
Pálido...
y completamente desnudo
descubro otro día más
que ella no está aquí.

Limbo

El espíritu del tiempo,
se acomodo a mi lado
en el sofá junto al fuego.

La alborada desmiente 
cualquier atisbo de alegría 
que perplejo se grabó en mis ojos.

La brisa matinal que ayer dio vida
 se empaca de nostálgicos versos
 en hojas vacías que imploran.

Desmedidas horas sueñan tu voz
 como en invierno se sueña primavera
o cómo el rocío a la noche sueña.

Los pasos sordos en las callejuelas
 retumban el silencioso camino
y sin esperanza el alba se cuela.

En el pináculo del tiempo 
se pierde el arrullo 
que añora todas las horas 
que alguna vez nos regalamos.

Y mientras las arrugas 
nos esperan en el horizonte del tiempo
hacemos lo posible por olvidarnos.



lunes, 12 de marzo de 2018

En ese mar de espuma

La sal del mar se cuela en el aire.
Lejos de las explicaciones científicas 
la espuma parece abrazar la orilla.

El muelle se hunde suavemente 
en el gigantesco, y ruidoso espectáculo de esta mañana 
en esta costa lejana que de antiguos conquistadores.

El mar se hace espuma 

y se atreve a caminar más haya de la orilla, 
como también lo hacen las emociones 
hoy distantes de nosotros, 
y se ven así mismas atravesando fronteras.

viernes, 2 de marzo de 2018

Infinito

Sin tener idea del porqué
me he quedado aquí 
tan solo para morir.

Se que amanece cada día
y que el sol brilla, 
y la hierba brota bajo mis pies.

Pero, que difícil es, lo juro
caminar paso a paso
con este nudo en la garganta.

Allá, me esperara el infinito
con su eterna majestuosidad
pero no estarás tu.

El silencioso adios
rasga sin medidas 
las entrañas de mi herida.

Y como una extraña criatura 
que asecha en la penumbra
aparece el recuerdo, a matar.

No hay manera de escapar de ti
aunque me hunda en el sueño eterno
porque allí también, mas que en ningún lugar, reina tu huella.







sábado, 24 de febrero de 2018

Se aproxima el sol otoñal


Pasos diminutos son los días
en ellos como siempre
cae el sol, nace la aurora y llueve.

Puño y corazón, parecen ser uno
y se funden en un estrecho abrazo
como el pretexto de un eterno final.

Amanece el atardecer
y este oro otoñal que ilumina mis flores
apaga delicadamente su lumbre y me abandona.

La escalera vacía es solo una pintura
que de encantadoras risas hoy carece
y se desvanecerá  en esos diminutos pasos.

Quizá la muerte de la noche
resucite en sueños alguna realidad
y la melodía de tu voz, me nombre.

Trato de oír en orilla
la caracola que tenga el sonido de la barca
que te regrese a mi playa.

Otro verano, que se perdió para siempre
que se esfumo, como aquella estrella
que corrió por tus mejillas.

Eterna será la noche, el día, las horas, la vida
seré hoja al viento hasta hacerme polvo
o hasta que tus manos me recojan.

No quiero escribir del amor
pero me he dado cuenta
que soy un completo desierto sin ti.














martes, 20 de febrero de 2018

En ese limbo

Fue brisa 
el manantial que esbozó 
de trémula belleza tu razón. 

Gota a gota 
cae aquella nieve 
que suya hizo a la montaña.

Mientras el verano que parece lejano 
se posó en tus mejillas 
como el sol se posa en la flor.

Flor... 
que eres tú 
mujer hermosa.

Te siento etérea
volando 
cuál estrellas en el cosmos

Eres el visor 
que separa la vida
el bien y el mal
Eres el horizonte
que cabe en la palma de la mano 
eres océano y cielo, eres tu.

viernes, 16 de febrero de 2018

Eres brisa fresca mujer

Si el silencio
fuera flor
el camino cielo
y la mañana noche
la brisa
debería ser llamada
por tu nombre

lunes, 8 de enero de 2018

Lejos

Despierta el día. 
Despierto, 
y te observo.

Despiertas luna...
luna,
tu cara luna.


Despierta contigo tu inocencia 
que me sonríe bajo la cortina 
de tus párpados cansados.


Tus ojos dos luceros 
permanecen detrás de las montañas, 
aguardando sigilosos 
que tu despertar los encienda.

Despierta luna, despierta 
grita mi corazón, 
regálame tu beso.

Mis labios, 
permanecen sellados. 
¿Como podría interrumpir tu sueño?

Un largo tiempo

Y me perdí,
en la frontera de aquel día
que antaño me trajo ilusión.
En la línea de ese tiempo
en la agonía
de aquella víspera de Reyes
y el resto de mi vida.

domingo, 7 de enero de 2018

Sólo se guardar silencio

Una vez casi oí al viento disculparse por haber aventado la casa de una pobre gente que apenas tenía lo necesario para vivir.
Luego alguien quiso exculzarlo con las vacias palabras de que Dios así lo dispuso.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Entre hades y orfeo

Ayer caminaba solitario con los pensares en mi cabeza.
Caminaba sin prestar atención al momento, simplemente caminaba.
Subí uno a uno los escalones que habían delante de mi, escalones que parecían los años que viví.
Una amapola blanca como nieve llamo mi atención en el escalón cuarenta y tantos una amapola blanca como nieve.
Me acerqué a ese tiempo para verle de cerca y estando a unos pasos se transformó en niña. Estalla el corazón en pálpitos y en risa mis labios.
Me estira la mano inocente e Inmaculada, igual que un lucero sus rayos en la vista nublada, y me quedo allí, sin hacer nada.
Perfume de mar recorre la escala, mientras mis ojos desbordan alegrías guardadas, mientras la risa en mis labios se hace alborada.
Me acerco a esas manos
divinas, que siempre esperaba
y el calor del sol que arremetió a la mañana, me despierta imprudente otra vez en mi cama.
No importa haberlo soñado
ya en mi mente esa niña quedó grabada,
como grabada su risa esa que siempre admiraba.
Fue bella la sensación
de ver tan de cerca su cara,
y aunque su manos no toqué para siempre en mente estará grabada.
Lo puede escribir...
siempre de mis sueños me
olvidaba.

Detrás de la lluvia

Mi boca está seca.
Ya no hay lluvia ni seda celestial
en el imaginario prado de ayer.
Las bancas, y el jardin
están vacías de amantes.
El trébol crece sin que nadie le ruede por encima
y le robe deseos y el ruiseñor,
dejo de lado el canto viendo hacia otro lado.
La mesa de noche, no escucha más aquellos alocados sueños.
Moja la madrugada al pasto que sube al cielo silencioso
en busca de las almas
que anidan en sus raíces.
Lloran auroras los horizontes como notas una guitarra
que también llora a lo lejos,
como el aullido desgarrador
del alma que casi en el infinito también en esta noche llora.
Muere suavemente
el año entero, y el tiempo que nos mata se detiene y nos ve a los ojos.
Si cayera en mi patio
la estrella de los deseos...
Será joven el crepúsculo
que nos ilumine
porqué estará en algún mañana escondido en un atrévete.
Ojalá como el deseo
toquen las aguas de la orilla como mis besos tus pies
como mis labios tus mejillas.
Húmedo beso aquel
que parió tu exquisita boca
que engendró tu corazón que
sació mi sed cuál copa
Tu sudor, vive
en mis mordidos labios
en los mismos
que besaron los tuyos
mientras caía sobre tu ciudad
y nos mojaba
aquella lluvia de verano.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Ahora

Ahora si...
Ahora si lo entiendo
Ahora... Esta claro y lo puedo ver, al borde del averno, debajo del manto negro de este cielo cubierto de estrellas, que lloran por mi su palpitante y celestial brilló, que anida en las páginas de los poetas, en los ojos de los dioses y en la fantasía que me impulsa cada noche, a ver el cielo.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

En cualquier lugar

Escribí, escribí y escribí...
desde antes...y después del
tiempo.

Escribí...
cuando en el senit
el disco de oro reinaba.

Escribí...
cuando en el bosque de
estrellas
la luna brillaba.

Escribí...
también en el momento
que mis palabras no eran nada aún así, escribí.

Escribí...
cuando mi acierto se
equivocaba, y mis palabras en
otras playas nadában.

Escribí,
De ella acompañado
pero también,
escribí,
siendo por ella abandonado
aún allí, al borde del abismo,
escribí.

Escribí su nombre y el mío
en un insignificante candado
también en mi pecho
y en el cuaderno de noche
que me acompaña a todos lados,
ahí también, escribí.

Escribí
por si acaso se me olvíde
que algún día escribí
pero si eso pasara
lo de mis letras digo,
dejo testigo de que nada olvidé,
por eso lo escribo.

Las buenas que fueron pocas aliviaran todas las derrotas
y al igual que el cause de un río
llenarán de alegrías tu vida
porque también para eso
es que yo escribo.

Escribí, de ti todo el tiempo.

Jugando en el cielo

De rehén
tomaré a la luna está noche
De testigo
al ancho mar qué le alejó.
Romperá en lluvias
la grieta del interminable
todo, lo que duele hoy.
Y su centelleante luz 
que fugaz como estrella 
blanqueo el camino
Se tornará impresionante
en otro cielo paladino.
Y volverá
en su órbita infinita cuál estela
a dejar su chispa fugaz
cual huellas en la arena.
Y sin prisa alguna
y con suaves caricias
dará a quien amerita
esa su luz bendita.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Beso

Saque de la memoria
que rodea la idea del ser
la sencillez de una pregunta.

Beso

¿Que tan íntimo es un beso?

¿Quien dice que la misma saliva que tocaron sus labios de mis
labios
no llegó al espacio?

¿Quien se atreve a desafiar la labor del destino o el azar y negar que en mi boca o en la tuya no exista rastro de algún hombre o mujer que haya vivido en la época de la crucifixión, o más aún que las lágrimas derramadas que inundaron la palabra, no sigan dando vueltas en una especie de memorias que hacen latir hoy el corazón de congoja.

¿Cuanto tiempo tarda un beso en recorrer el mundo?
¿Cuanto tarda la dulce miel de unos labios en volver en otros labios a tocar los míos?

¿Esta ligada de alguna manera nuestra saliva hoy, con la que fuera el néctar de la boca de alguna reina, o princesa de la antigua Babilonia o el milenario Egipto?

Besos

Todos distintos, como los labios portadores de alegrías, como lluvias esperadas
o promesas sufridas cumplidas.

Besos

Fuente de la vida, que cada uno
lleva dentro de si,
manantial inagotable
de esperanzas que gota a gota
nos enseña a desafiar
el paso indiscutido del tiempo dando a nuestros hijos el cáliz que transmitirán igual que nosotros, amando.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Te veo dormir

Los ríos del tiempo
se han alejado
hallaron otras rutas
en su reloj de arena.

Cada minúsculo pedazo de roca
que cae dentro de ese cristal
nos acerca más y más
al infranqueable destino.

Aurora y anochecida dos mujeres
que jamás se conocerán
que jamás se verán cara a cara
que jamás se tendrán envidia.

Si fuera capaz el azar de unir
a esas dos damas
en el mítico instante de tu sueño,
cuando duermes Inmaculada, rodeada de mis besos y mirada, ellas encontrarían la excusa perfecta para poder adorar a una Diosa.

sábado, 2 de diciembre de 2017

Cielo

Asciende al cielo mi alma
elevada por el espíritu
que inflama a todas las almas
que su mano tocó.

Cabe remota en el tallo
la flor que augura caricias
como alguna vez sombra
verano, sol, mar y albricias.

Despega sin ansias
cual pichón el vuelo,
el sol desde el horizonte
su labor, lo tendrá colgado al cielo.

Como mis remembranzas
como mis deseos
como la esperanza
como al sol el cielo.


viernes, 1 de diciembre de 2017

Noches

A pasado una hora
del segundo día
del último mes del año.

Desde la ventana 
veo el resplandor naranja
del fuego que espera.

Salgo al patio, está fresco 
allí debajo del pino estoy parado
este, como siempre,
ante cualquier brisa que le acaricia, 
silba y silba.

En la oscuridad
cuelgan los jazmines en su arbol
cuál diamantes en el carbón.

La luna en lo alto
se viste con un halo inmenso a su alrededor​, 
que es ahora oculto por la negrura
que se llevó su claridad.

El fuego que encendí
y me brinda calor se a apagado 
y la calidez interior de mi habitación
parecen llamarme a gritos.

Desafiante la luna
quiere seguir brillando,
y su halo 
como un imponente vestido de novia
vuelve a llamar la atención.

El viento viene del este
trayendo el frío del mar ,
y a su antojo los árboles bailan
mientras luna
que es reina como ella,
en mis ojos vuelve a brillar.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Sin Brissa

Adiós a esa Brissa 
que paseaba por mi Uruguay.
Adiós, pequeña y fugaz estrella.
Ya no brillará en tus ojos ningún amanecer.
Ya no correrás como la espuma sobre las olas 
ni tu sonrisa pondrá calma a la pena.

Las copas, 
ya no desbordaran alegrías 
y los parques y prados donde debería existir felicidad
marchitos estarán.

Cuán ajena es la desgracia 
que nos aparta y encadena 
que nos mantiene en vilo 
y con la sangre hirviendo en las venas.

En un acto despiadado 
la apartaron de nosotros.
Se la llevaron un día de aquí
la brutalidad y la injusticia.

Sin más que el dolor latente 
de tu futura ausencia.
¿Donde estará hoy tu risa?

¿Quien tocará ahora tus cabellos y besara a tus mejillas?

Frío...
eterno frío en tu blanca piel 
que de besos debería estar llena 
de besos llena, y de miel



Poema... 

por la memoria inocente, 
victima de la locura humana.

Humano

El orgullo y la soberbia
jamás llevaron al hombre
a dar un solo paso
hacia el camino correcto.

¿Y como me salvo?
¿Y como llegó al cielo, si ya no estoy en sus brazos?

Oh! Dios Santo
de eso estoy lleno
de eso desborda mi ser
y no puedo hacer nada.

Por tu puerta
no podré pasar
el camino está hecho
para almas como la suya
para caricias como las suyas
para pensamientos
como los de ella.

Yo estoy condenado
al sublime pasto
del campo de batalla,
que soportará la cruel penuria, de quien en el camina
a hacia su destino.

martes, 28 de noviembre de 2017

Ayer

Derribó 
el imaginario susurro de tu voz
la colosal
 y majestuosa montaña.

Se permitió la imaginación, 
perderse en tus brazos.

Pude así nuevamente, 
acariciarte dormida
oler tu piel, besar tus pies
 y dejarme llevar 
por el morboso impulso de poseerte
y alejarme después por el miedo al rechazo.

Hoy, como lo escribí antes
los jazmines, ya no tienen aroma a jazmín
las mañanas no son lo mismo sin ti
y los ecos de las conversaciones
siguen sin cesar dando vueltas
en la sombra difusa 
de aquel mágico bosque que inventamos.

Eres, al igual que ayer 
inspiración que sobrepasa mi mente 
en pasados muy, muy lejanos
y porvenires demasiado adelante en el tiempo.

Pasare mi vida entera, 
o lo que quede de ella, hablando de ti
describiré hoja tras hoja 
tu sentir, tu amor, tu todo
y lo afortunado que es el mundo 
porque tu caminas en el.





lunes, 27 de noviembre de 2017

Como las olas

Tu eres el agua que da vida
Eres el sol que me acaricia
Porque cuando te pienso
muero y vivo.

Dramático
es el segundo que le sigue,
al mutismo que deja tu presente
a la ausencia de vida
a la abundancia de muerte.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Una y otra vez

Desde el imaginario y secreto balcón de mis tardes
espero verte llegar, así como a cada albor.
Incrusto al fin del camino la mirada
que con los años se nubla y se pierde.

Te busco
en el movimiento natural de los días
la fantasía te eleva
y sin entender, vuelas cual ángel.

Donde vas mariposa magnifica
que en el brillo opaco de tus alas
crees tener el mundo bajo tus pies
olvidando que yo era el mundo.

Tarde asfixiante y boca seca
latidos que tienen vida propia
recuerdos de tu piel
en mis parpados caídos.

Se va la tarde
y se incendia el horizonte
como lo harían mis labios en los tuyos, como lo hace mi alma al leerte.



sábado, 25 de noviembre de 2017

Besame luna

Besame luna, besame tu
que me exculpa tu fría luz
de aullidos llena
como de lamentos y deseos.

No es silencio sino miedo
el sello de mis labios
porque yo, muero por ti
todas y cada una de las noches.

El licor que  toca mis labios
esta inundado de veneno
como lo es la soledad
que mata lentamente y en silencio.

Y el antídoto que me salvaría
esta en en tus labios en tu aliento en tu voz
y en la inmensidad del mundo
se esfumo para siempre mi cura.

Por eso luna te pido
que seas tu quien me bese
con tu halo de blancura sublime
con tus rayos de frió muerte.











De la nada

Puede el otoño en tu piel,
simular mi beso.
Caravanas, gentes y mar
sol, aire y sueños por venir.
El remanso del alma
aguarda el contacto directo de las miradas,
que se buscan desde el infinito desde ese primer instante,
desde siempre.
Cae con singular paciencia
el sol en el horizonte,
como la lluvia que me moja cuando el recuerdo de ti que te añora
golpea cuál galope mi corazón.